La depilación con azúcar o shugar es una técnica más suave que el rasurado o la cera tradicional, pero igual requiere atención después del procedimiento. Cuidar adecuadamente la piel es clave para evitar irritaciones, vellos encarnados y prolongar la suavidad.
En este artículo te explicamos las mejores prácticas y qué evitar tras una sesión de shugar para lucir una piel sana y radiante.
El shugar es una técnica de depilación basada en una pasta de azúcar, agua y jugo de limón. A diferencia de la cera, se aplica en contra del crecimiento del vello y se retira a favor, lo que reduce la irritación y es más amigable con la piel sensible.
Además, se realiza con la pasta tibia, no caliente, lo que disminuye el riesgo de quemaduras. El procedimiento elimina vellos desde tan solo 2 mm de largo, dejando la piel suave por hasta 3 o 4 semanas.
Sin el cuidado adecuado después del procedimiento, pueden aparecer efectos indeseados como:
Enrojecimiento e inflamación leves inmediatas.
Vellos encarnados si no se exfolia correctamente.
Riesgo de infección por folículos abiertos y poros expuestos.
Aparición de manchas o hiperpigmentación por exposición solar o productos inadecuados.
Usa cremas con ingredientes calmantes como aloe vera, caléndula o manzanilla, que ayudan a regenerar la piel y reducir el enrojecimiento. Evita productos con alcohol, perfumes fuertes o parabenos.
No vayas a saunas, piscinas, gimnasios o te bañes con agua caliente. La piel está más sensible y el sudor puede generar irritación o infecciones. Usa ropa holgada de algodón que no roce la piel.
La piel está más propensa a sufrir pigmentación tras el shugar. Evita la exposición solar directa y usa protector solar de amplio espectro por al menos una semana. No vayas al solárium ni uses autobronceadores.
Ingiere alimentos ricos en vitaminas A, C, E y antioxidantes para mejorar la regeneración de la piel. No olvides beber suficiente agua para mantener la piel hidratada desde el interior.
Aplicar cremas hidratantes calmantes.
Hacer una exfoliación suave 2-3 días después.
Usar ropa cómoda de fibras naturales.
Beber mucha agua para ayudar a la piel a sanar.
Ir a saunas, piscinas, playa o bañarte con agua caliente en las primeras 24 horas.
Realizar actividad física intensa en los primeros dos días.
Usar ropa ajustada o sintética.
Aplicar perfumes, desodorantes, exfoliantes agresivos ni maquillaje en la zona tratada.
Exponerte al sol o ir al solárium en la primera semana.
Rascar, frotar o masajear intensamente la zona depilada.
Normalmente, el vello vuelve a crecer entre 2 y 3 semanas después del tratamiento. Con sesiones regulares, el vello se debilita, se vuelve más fino y tarda más en reaparecer, lo que alarga el efecto de piel lisa.
No se recomienda. El láser necesita que el vello esté en fase de crecimiento y tenga raíz. Como el shugar lo elimina desde la raíz, se debe esperar antes de hacer láser. Consulta a un especialista.
Realiza exfoliaciones suaves con productos específicos para vellos encarnados y usa cremas hidratantes. Si el problema persiste, consulta a un dermatólogo o especialista en depilación.
Utiliza productos calmantes o antisépticos con ingredientes naturales. Si la inflamación es fuerte o persistente, puedes usar medicamentos tópicos indicados por un médico.
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